Matthew Nestor y William Moyer pasarán respectivamente 13 y 3 meses en prisión luego de que un juez federal dictara una sentencia muy por debajo de lo que recomiendan los lineamientos.
El juez Richard Caputo dijo que las recomendaciones para castigar el delito del que fue encontrado culpable el ex capitán son demasiado severas y por eso decidió recortar la condena de Nestor por casi cuatro años.
Moyer dijo a los medios que espera un día se limpie su nombre porque él sólo cooperó con las autoridades.
En febrero pasado un jurado federal encontró culpable a Nestor de entregar un reporte falso en una investigación federal, mientras que a Moyer se le encontró culpable de hacer declaraciones falsas al FBI.
Ambos policías participaron en la investigación del homicidio de Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 julio de 2008 en Shenandoah, Pensilvania.
Nestor podría haber pasado por lo menos cinco años en prisión; Moyer, por su parte, enfrentaba hasta un lustro tras las rejas.
Ambos hombres permanecerán encarcelados hasta el 29 de junio entrante, fecha en la que deberán reportarse en prisión.
Coverage of trials allowed Latino communities to learn the developments in the seek of justice for one of their own.
WILKES-BARRE, Penn.—The two former Shenandoah policemen convicted for their role in obstructing justice hope a federal judge listens to their motion to either get their conviction overturned or to stand a new trial.
A federal jury found former chief Matthew Nestor guilty of aiding and abetting the obstruction of justice by filing false police reports, while former Lt. William Moyer was found guilty of lying to the FBI.
But both men claim the evidence against them did not support the guilty verdict, motion that Federal Judge Richard A. Caputo seem to be considering since he has not ruled and already delayed another trial for corruption and other charges against Nestor.
This trial was scheduled to start Feb. 7 and now has been rescheduled to begin May 9.
Yet, the verdict marks an end in the series of trials stemming from the beating death of Luis Eduardo Ramírez Zavala on July 12, 2008.
Last October, a federal jury in Scranton, Penn., found Brandon J. Piekarsky and Derrick M. Donchak guilty of committing a hate crime and violating Ramirez’ civil rights.
On Wednesday, Judge Caputo sentenced both Piekarsky and Donchak to nine years in prison and three more of probation.
Spot.us-supported coverage reaches deep in Latino communities across the nation.
The trials stemming from the 2008 beating death of Luis Ramirez were big news for Latinos, especially if one takes into consideration the growing anti-Latino and anti-immigrant feelings in the country.
Communities across the United States learned about the daily proceedings in this corner of Pennsylvania thanks to the coverage that Spot.us supported.
From community radio stations like the Coalition of Immokalee Workers' Radio Conciencia to New York City's El Diario La Prensa, the Spanish-speaking audience got direct access through different media to what was happening at the courthouse.
This colaboration was rich and fun, and it allowed me to keep on doing my work and inform my community.
Today, a federal judge will sentence the two young men convicted in the 2008 beating death of Luis Eduardo Ramirez Zavala.
Derrick M. Donchak and Brandon J. Piekarsky are facing life in prison after a federal jury found them guilty last October of violating Ramirez Zavala's civil rights under the Fair Housing Rights Act.
Ramirez Zavala was an undocumented immigrant living in Shenandoah at the time of the beating.
Judge Richard A. Caputo scheduled the sentencing to start at 9 a.m. today at the Max Rosenn US Courthouse in Wilkes-Barre, Penn.
Jason Hayes anunció que ya solicitó su trabajo de nuevo en la policía de Shenandoah tras ser exonerado de los cargos en su contra.
WILKES-BARRE, Penn.—A federal jury found guilty two of the three former policemen charged with hindering the investigation of the 2008 homicide of an undocumented immigrant.
Former chief Matthew Nestor was found guilty of aiding and abetting the obstruction of justice by filing false police reports, and could spend up to 20 years in prison.
The jury also found former Lt. William Moyer of lying to the FBI, crime punishable with up to five years in prison.
Former police officer Jason Hayes was acquitted of all charges against him. Smiling and holding hands with his fiancée, Tammy Piekarsky, Hayes said that he had already applied for his old job at the Shenandoah Police Department.
Judge Richard A. Caputo let go the two men found guilty pending their sentencing on April 29.
This latest verdict brings to an end the series of trials stemming from the beating death of Luis Eduardo Ramírez Zavala on July 12, 2008.
Last October, a federal jury in Scranton, Penn., found Brandon J. Piekarsky and Derrick M. Donchak guilty of committing a hate crime and violating Ramirez’ civil rights. Their sentencing is scheduled for Februray 23.
New York’s El Diario-La Prensa picked up my coverage and you can find the stories in the forthcoming links:
WILKES-BARRE, PA—Tomó 14 horas para que un jurado federal llegara a un veredicto unánime en el juicio de tres ex policías acusados de obstruir la investigación del homicidio de un inmigrante.
Al ex capitán Matthew Nestor se le encontró culpable de ser asistente e incitar a la obstrucción de la justicia, mientras que al ex teniente William Moyer sólo se le encontró culpable de hacer declaraciones falsas al FBI.
El ex agente Jason Hayes fue exonerado de todos los cargos en su contra. Con una sonrisa en su rostro y de la mano de su prometida Tammy Piekarsky, Hayes indicó al salir de la corte que ya solicitó de nuevo su trabajo en el departamento de policía.
El Juez Richar A. Caputo dictará sentencia a ambos hombres 29 de abril.
Nestor podría pasar hasta 20 años en prisión por el cargo de asistir e incitar a obstruir la justicia, mientras que Moyer pudiera ser condenado a cinco años por mentirle al FBI.
El ex capitán salió de la corte sin hacer declaraciones, mientras que Moyer agradeció al jurado y la gente que lo apoyó.
“Incluso el cargo de que se me encontró culpable nada tuvo que ver con la muerte de Luis Ramírez, fue mi cooperación voluntaria con el FBI”, dijo. “Mi siento triste por Ramírez, su esposa y sus hijos; me siento triste por mi familia y me siento triste por los otros ex policías que tuvieron que soportar esto”.
Con esta sentencia se cierra la serie de juicios originados por la golpiza que privó de la vida a Luis Eduardo Ramírez Zavala el 12 de julio de 2008.
En octubre pasado un jurado federal en Scranton encontró culpable a Brandon J. Piekarsky y Derrick M. Donchak de cometer un crimen de odio y violar los derechos civiles de Ramírez Zavala. A ellos se les sentenciará el 23 de febrero entrante.
The family of former lieutenant William Moyer hasn’t missed a single day of trial against him. His wife and two children were always on the front row and his sister silently stared at almost everything that what went on during the last two and a half weeks of proceedings. And it’s almost, because when prosecutor Myesha Braden was delivering her closing statement, Moyer’s sister covered her ears and bent forward in her seat like a figure anticipating the crash in those safety cards on planes.
It is hard to detach oneself from the scene. It is hard to keep one’s thoughts from venturing as to what will be. As it was made public in the trial, some time ago another of the Moyers committed suicide and now one more is facing some 30 years in prison. My thoughts are with the family. But my thoughts are also with the victim’s family. I’m no one to judge. The jury will weigh the evidence and determine if Moyer is guilty or not. I ask you not to get me wrong; this is by no means a letter of support. When you’re next to someone who’s life is soon to change, you got to give a thought about it.
Yesterday, as the jury deliberated, I ran into him talking to reporters outside the Max Rosenn US Courthouse in this city. Here’s a little video I shot of that.
WILKES—BARRE, PA—Las siete horas que el jurado deliberó este miércoles no produjeron ningún veredicto y los tres ex policías acusados de obstruir la justicia tendrán que esperar al menos un día más para conocer su suerte.
El Juez Richard A. Caputo concedió al jurado su petición de retirarse y continuar la deliberaciones este jueves a partir de las 9:30 a.m.
William Moyer, uno de los acusados, fue el único que dio comentarios a la prensa y dio a conocer los planes que tiene en caso de ser absuelto.
“Si, pienso solicitar de vuelta mi trabajo como policía en Shenandoah”, dijo.
Luego de durante el juicio que se le señaló como un co-conspiradora a la que no se le presentaron cargos, Tammy Piekarsky llegó al juzgado federal de la mano de su prometido Jason Hayes, uno de los acusados.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y oficial del departamento de policía en Shenandoah, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala.
De ser encontrados culpables, cada uno de los acusados podría purgar penas de hasta 20 años en prisión por obstrucción de justicia y hasta cinco años más por el cargo de conspiración. Moyer además podría pasar cinco años más en prisión por hacer declaraciones falsas al FBI.
WILKES—BARRE, PA—Las siete horas que el jurado deliberó este miércoles no produjeron ningún veredicto y los tres ex policías acusados de obstruir la justicia tendrán que esperar al menos un día más para conocer su suerte.
El Juez Richard A. Caputo concedió al jurado su petición de retirarse y continuar la deliberaciones este jueves a partir de las 9:30 a.m.
William Moyer, uno de los acusados, fue el único que dio comentarios a la prensa y dio a conocer los planes que tiene en caso de ser absuelto.
“Si, pienso solicitar de vuelta mi trabajo como policía en Shenandoah”, dijo.
Luego de durante el juicio que se le señaló como un co-conspiradora a la que no se le presentaron cargos, Tammy Piekarsky llegó al juzgado federal de la mano de su prometido Jason Hayes, uno de los acusados.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y oficial del departamento de policía en Shenandoah, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala.
De ser encontrados culpables, cada uno de los acusados podría purgar penas de hasta 20 años en prisión por obstrucción de justicia y hasta cinco años más por el cargo de conspiración. Moyer además podría pasar cinco años más en prisión por hacer declaraciones falsas al FBI.
WILKES-BARRE, PA—Los tres ex policías de Shenandoah dejaron de hacer su trabajo para proteger a los jóvenes que mataron a golpes a un inmigrante indocumentado en 2008.
“Su inacción premeditada le dio tiempo a las personas que apalearon a Luis Ramírez para confabularse y encubrir su crimen. Ellos sabían quiénes eran los sospechosos y no los detuvieron”, dijo la fiscal Myesha Braden en su refutación a los argumentos finales que presentaron los abogados defensores de los ex agentes.
Luego de 11 días de juicio, el jurado comenzará deliberaciones este miércoles y así definirá la suerte de Matthew Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala.
La última esperanza de los defensores para convencer al jurado vino de la voz del acusado Hayes, quien tomó el estrado para literalmente pelear con la fiscal que cuestionaba sus acciones la noche del ataque.
“Yo nunca imaginé que el FBI fuera a intervenir”, dijo Hayes. “Yo no tenía razón alguna para conectar una investigación federal con una pelea callejera”.
Además dijo que se deslindó de la investigación tan pronto se dio cuenta de la posibilidad de que el hijo de su novia, Brandon Piekarsky, estuviera involucrado en los hechos.
Pero esta versión fue blanco de la fiscalía, ya que, según su propio testimonio, Hayes tuvo contacto dos veces con Tammy Piekarsky durante la investigación inicial la noche del homicidio.
“Fui a visitarla para informarle lo que había pasado con su hijo. Estoy seguro de que usted también quisiera saber lo qué pasa si se tratara de su hijo”, dijo Hayes a la fiscal Braden.
La actitud desafiante de Hayes le ganó una reprimenda del juez Richard Caputo.
“Aquí la que hace las preguntas es la fiscal. Usted sólo debe responder”, dijo el juez.
Luego de que el ex oficial terminó su testimonio, tocó el turno al detective en jefe del condado Schuylkill, Anthony Carroll. Su declaración era anticipada ya que es él a quien los tres ex policías señalan como quien desde el inicio se hizo cargo de la investigación del homicidio.
“Me presenté en el pueblo la mañana del 13 de julio para ayudar en la investigación”, dijo Carroll. “Mi participación cambió a partir del 21 de julio, cuando el fiscal de distrito decidió hacerse cargo de la investigación”.
Enid Harris, defensora de Moyer, presentó las más de 100 páginas de reportes hechos por investigadores del condado durante las indagatorias.
Carroll aclaró que la mayoría de los reportes fueron hecho en ayuda al departamento de policía de Shenandoah, que llamó para pedir apoyo en la investigación de un simple ataque.
El juez Caputo dijo al jurado que dará instrucciones sobre los cargos a las 9:30 a.m. de este miércoles y que al terminar de dar sus órdenes, el grupo comenzará sus deliberaciones en privado.
WILKES-BARRE, PA—Al menos dos de los tres ex policías acusados de obstruir la investigación del homicidio de un inmigrante indocumentado testificaron que su participación en dichas indagatorias fue limitada y que jamás hubo contubernio para encubrir el crimen.
Tras casi cuatro horas de testimonio, el inculpado William Moyer dijo que sus comentarios a involucrados y las declaraciones que hizo al FBI fueron malentendidas.
“Así es como hablo”, dijo. “La forma en que digo las cosas se presta para que las saquen de contexto”.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes eran jefe, teniente y oficial, respectivamente, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
Moyer también enfrenta cargos de manipulación de testigos y evidencia, y uno más por mentir al FBI.
Sin embargo Moyer reconoció ante sus acusadores que en su reporte a la fiscalía del condado indicó que Arielle García señalaba a Brian Scully como quien había pateado la cabeza de la víctima, a pesar de tener pleno conocimiento de que la testigo en sus declaraciones nunca identificó a este muchacho como quien conectó dicho puntapié.
El ex capitán de policía Matthew Nestor negó que su departamento dirigiera las investigaciones del homicidio y aseguró que desde el inicio a Jason Hayes se le deslindó de cualquier actividad para evitar conflictos de interés.
“Mi dilema era que teníamos como sospechoso al hijo de la novia de un oficial de policía”, dijo Nestor. “Por eso quise comunicarme con el procurador del distrito para que él tomara el caso”.
El sospechoso en cuestión era Brandon Piekarsky, hijo de Tammy Piekarsky, la prometida del acusado Jason Hayes.
En cuanto a las llamadas a Tammy Piekarsky, Nestor indicó que mantuvo comunicación con ella una hora después del ataque y minutos después de la autopsia de Luis Eduardo Ramírez Zavala.
La fiscalía cuestionó al ex capitán sobre sus reportes y entrevistas con las testigos Roxanne Rector, quien acompañaba a la víctima esa noche, y Arielle García, quien llegó al lugar para presenciar la parte final del ataque.
Y es que en sus reportes, Nestor nunca indica que las testigos identifiquen a Scully como quien propinó la patada mortal al inmigrante y también omite los nombres de los sospechosos.
“Mi reporte se limitó a mi involucramiento esa noche”, dijo. “Y yo esa noche no estaba de servicio”.
El juicio se aproxima a su final. El Juez Richard Caputo indicó al jurado que la defensa sólo tiene un testigo más por presentar; se espera que este testigo sea Hayes, el único de los acusados que resta por testificar.
El juicio se reanudará este martes a partir de las 9:30 a.m. en el Juzgado Federal Max Rosenn de esta ciudad.
Former officer Jason Hayes will be last witness to testify a day after his codefendants Matthew Nestor and William Moyer took the stand to deny conspiring to obstruct the investigation of 2008 beating death of an undocumented immigrant.
After Hayes’ testimony, the prosecution and each one of the defenders will address the jury with their final statements.
In a related story, the date for the sentencing on Derrick Donchak and Brandon Piekarsky has been changed to Feb. 23. That will occur at the US Courthouse in Wilkes-Barre.
WILKES-BARRE, Penn.—El ex jefe de policía en Shenandoah telefoneó seis veces a la madre de uno de los atacantes de Luis Eduardo Ramírez Zavala minutos después que se realizó su autopsia.
Así lo demostraron registros telefónicos que la fiscalía presentó como evidencia a la par del testimonio de una agente del FBI que se encargó de analizar dichos documentos.
“Estas llamadas se hicieron de un radioteléfono que comunica directamente con la persona deseada al presionar un botón al costado del aparato”, declaró la agente Diane Bochman.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y oficial de aquel departamento de policía, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
También tomó el estrado el actual jefe de policía en Shenandoah, Joseph W. Hall, quien era un patrullero cuando Ramírez Zavala fue asesinado.
“Si no sabemos en dónde encontrar al sospechosos giramos una orden de arresto”, dijo. “Pero si sabemos dónde encontrar a los sospechosos los detenemos para interrogarlos”.
Agregó que el acusado Jason Hayes trataba como a un hijo a Brandon J. Piekarsky, quien asestó la patada mortal en la cabeza de Ramírez Zavala.
En un testimonio posterior, el agente del FBI Adam Aichel dijo que el ex teniente William Moyer le mintió cuando declaró que Edward Ney—quien ya testificó en este juicio—le había dicho que había “un mexicano con una pistola en el parque”.
“Cuando escuchamos junto la grabación del 911, Moyer primero se mostró agitado y me dijo, ‘eso no fue lo que (Ney) me dijo”, declaró Aichel.
En la grabación Ney nunca dice que haya un “mexicano” armado.
“Después de oír la grabación, Moyer cambió su versión y dijo que Ney abordó su patrulla y fue ahí que le habló sobre él mexicano armado’”, dijo.
Michael Walsh, padre de Colin Walsh, declaró que Moyer se le acercó en la corte del condado durante una primera entrevista con autoridades.
“Me preguntó si ya había hablado con mi hijo y respondí que sí”, dijo. “Luego me dijo, ‘bueno, entonces supongo ya sabes lo que hay que hacer’. Yo no sabía a lo que se refería”.
Agregó que días después Tammy Piekarsky le habló por teléfono para hablar del caso.
“Luego de preguntarme si mi hijo había hecho un acuerdo con las autoridades, Tammy me dijo que la única manera de que todos fueran acusados era si mi hijo cooperaba”, dijo.
El juez Richard A. Caputo indicó al jurado a que hable mañana temprano a la corte para saber a qué hora se reanudará el juicio debido a la tormenta de nieve prevista para esta noche.
All of this week I've had internet connection issues at the space I'm using right across the US Courthouse here in Wilkes-Barre, Penn. It has nothing to do with the space itself. It's a problem of my Clear key and the weak signal I'm getting there. The big problem is that I'm feeding a couple of sites that urged me to meet deadline. My solution: dashing out to street to phone in my updates.
This makes me feel like one of those old school journos running to a phone booth to dictate their stories, because that's exactly the case with me. Also, I cannot help thinking that telephone was for a long time the internet of its day; there was nothing more immediate than dialing the newsroom and tell somebody your story. Yeah, just like gossipers do nowadays—even when they're driving!
But after doing this, now I have a question. What happened to those guys who waited for reporters to call in? If somebody knows, please let me know. Did they have a title? Were they reporters too? I mean no disrespect, Finally, many could say that journalism has come a long way, especially with the advent of the internet and mobile technologies, but it also remains the same especially when somebody turns the switch off.
WILKES-BARRE, Penn.—La policía de Shenandoah estuvo a cargo de la investigación del homicidio en aquel pueblo de un inmigrante indocumentado hasta que afloraron irregularidades y relaciones personales entre los agentes y los autores del crimen, declaró James Goodman, fiscal de distrito del condado Schuykill.
“Tuve que tomar la decisión de tomar la investigación cuando me enteré de las mentiras
Tras cuatro horas de testimonio, Goodman dijo que hubo una reunión secreta en casa de Tammy Piekarsky y Jason Hayes en la que se complotó para crear una historia que encubriera el hecho.
“Descubrimos esta reunión secreta ya cuando sabíamos que los muchachos estaban mintiendo para proteger a Brandon Piekarsky”, dijo el testigo. “También descubrimos la relación que había entre el oficial Hayes y la madre de Brandon”.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y oficial de aquel departamento de policía, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
También dijo que notificó a la oficina del Procurador General de Estados Unidos y a la Policía del Estado para notificarles la situación en la que se encontraban y lo que habían descubierto.
Goodman dijo que Hayes no entregó reporte alguno de las tres entrevistas que realizó esa noche a testigos del crimen, mientras que Moyer enfocó su informe en la búsqueda de un hombre armado con una supuesta pistola 9 milímetros que resultó ser de postas.
“Mandé un memorándum pidiéndole al jefe Nestor que aclarara puntos en su reporte, al oficial Moyer para que hablara de su participación en el ataque a Ramírez y a Hayes para que me enviara reporte de lo que hizo esa noche, porque él era el único que no me había mandado nada”, dijo.
Moyer y Hayes respondieron esa noche a la llamada de emergencia que reportaba a un hombre malherido en la calle Lloyd de Shenandoah. De acuerdo a Goodman, Hayes entrevistó a tres personas esa noche y fue el último en mandar su reporte que llegó a las manos del fiscal hasta el 5 de agosto, casi un mes después de la golpiza.
Las preguntas de los abogados defensores lograron sólo que Goodman ahondara en lo que su agencia descubrió, y tras dichos hallazgos, ordenó que la policía de Shenandoah se deslindara de cualquier otra investigación por el riesgo que el mismo departamento representaba.
“Los oficiales Hayes y Moyer dejaron ir a los autores del crimen sin siquiera entrevistarlos, y fue después de eso que se nos llamó sólo para prestar ayuda”, respondió Goodman cuando se le preguntó el por qué su agencia no había enviado agentes la noche del ataque.
El juicio continuará este jueves a las 9 a.m. en la Corte Federal Max Rosenn de esta ciudad.
Former Shenandoah police chief Matthew R. Nestor will have a busy 2011 defending himself in courts across the states.
Currently, Nestor, William Moyer and Jason Hayes are standing federal trial for allegedly obstructing the investigation of the beating of an undocumented immigrant on July 2008.
Yet, this is barely the beginning of a series of trials the former chief will face. Another judicial process awaits him stemming from the federal investigation that has him currently sitting as a defendant.
A federal indictment charges Nestor and his then second-in-command, Capt. Jamie Gennarini, with multiple counts of extortion and civil rights violations. According to the accusation, from 2004 through 2007, Nestor conspired to extort cash payments from several illegal gambling operations in the Shenandoah area and obstructed the investigation of the extortion scheme.
The indictment also alleges that on May 17, 2007, Nestor and Gennarini committed extortion by demanding a $2,000 cash payment from a local businessman and his family in exchange for releasing the businessman from their custody.
For this, the two men will face a federal trial starting September 27.
Before that, the same two will sit on another federal trial starting June 3. This one comes from a 2006 lawsuit alleging the officers deliberately beat David Vega to death Nov. 28, 2004, and then tried to make his death look like a suicide.
The plaintiffs, Carlos Vega and David’s fiancée, Genevieve Victor, are asking for at least $150,000 in compensatory damages and at least $150,000 in punitive damages, attorney’s fees and costs.
Their lawyer, Joe Welsh, has been attending the trial since the beginning and in the video featured here he talks more about the case.
WILKES-BARRE, PA—William Moyer y Jason Hayes probablemente sabían quiénes habían atacado a Luis Eduardo Ramírez Zavala cuando llegaron al lugar en que ocurrió la golpiza.
“Cuando hablaron con los muchachos en la esquina del parque su semblante cambió. Dejaron esa actitud de querer atrapar a los responsables y actuaban como si estuvieran en shock,” dijo el testigo Edward Ney, de 26 años.
Esos jóvenes con los que hablaron, eran los mismos que habían atacado a Ramírez Zavala. Uno de ellos, Brandon Piekarsky, abordó la patrulla en la que venían los policías junto con Ney.
Poco después esa noche, a Ney lo esposaron cuando regresaba a su auto que estaba en la escena—el fue uno de los primeros en llamar al 911 para reportar el cuerpo del inmigrante tirado en la calle.
“Le pregunté qué estaba ocurriendo y Moyer me gritó, ‘¡Cállate!’”, dijo el testigo.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y oficial de aquel departamento de policía, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
Durante el testimonio de Ney, la pistola que un individuo portaba la noche del ataque mortal a Ramírez Zavala se fue punto clave para los defensores de los tres ex policías.
Ney testificó que un hombre identificado como “Mexican Jesse” llegó esa noche y tras ver a su amigo tirado en la calle corrió al parque hacia donde huyeron los agresores, le gritó a una pareja que nada tenía que ver en el asunto y después corrió al otro lado del parque donde encaró a un grupo de jóvenes entre los que se encontraban quienes habían agredido a Ramírez Zavala.
La abogada Enid Harris, que defiende a Moyer, utilizó las declaraciones que este testigo hizo ante un gran jurado en diciembre de 2008 en las que aseguró que “Mexican Jesse” blandió su pistola ante los jóvenes, versión que distó mucho de lo Ney que declaró esta mañana en corte.
Cuando el abogado James West, que representa a Nestor, cuestionó la diferencia entre las dos versiones de Ney, éste sólo pudo responder: “Han pasado más de dos años desde ese incidente que he tratado de sacar de mi cabeza”.
Barry Boyer, amigo de los agresores que se reunió con ellos poco después de ocurrida la golpiza, detalló cómo Brandon Piekarsky abordó la patrulla que tripulaban Moyer y Hayes.
Después de avanzar unos metros, dijo, Piekarsky bajó del auto cuando se encontraron con Ney que regresaba al lugar del ataque porque ahí había dejado su auto cuando llamó al 911.
“Piekarsky le dijo a Moyer, ‘él era el que traía la pistola’”, dijo Boyer.
Fue entonces que el ex sargento detuvo al hombre, lo esposo y lo subió al vehículo mientras éste gritaba que él no había hecho nada más que llamar al 911 e ir en busca de los muchachos que corrieron hacia el parque.
El administrador del municipio de Shenandoah, Joseph Palubinsky, testificó que él recomendó a Moyer que el departamento de policía no se hiciera cargo de la investigación por el posible conflicto de interés.
También dijo que fue en busca del ex jefe Nestor para sugerirle lo mismo.
“Nestor me dijo que por el momento iban a tratar el caso como un ataque con agravantes, pero que de ser necesario le darían parte al fiscal de distrito y a la policía del estado”, dijo.
A la mañana siguiente, un investigador del fiscal de distrito llegó para investigar el hecho.
Palubinsky también constató la presión de grupos como el Fondo México-Americano para la Defensa y Educación Legal (MALDEF) y de la Liga Contra la Difamación (ADL) para que el caso se investigara como un crimen racial.
El juicio se reanudará este miércoles a partir de las 9 a.m. en la Sala 3 del Juzgado Federal Max Rosenn de esta ciudad.
Wilkes-Barre, Pa.—Tras dos horas de alegatos iniciales, un cómplice en la golpiza que mató a un inmigrante indocumentado en Shenandoah fue el primer testigo en el juicio federal de tres ex policías acusados de obstruir la justicia.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes respectivamente eran jefe, teniente y oficial de aquel departamento de policía, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
Desde el estrado, Colin Walsh narró lo acontecido la noche de la golpiza mortal y situó en la escena a Jason Hayes y William Moyer, dos de los acusados.
“Un auto de la policía llegó con el teniente Hayes y el oficial Moyer”, dijo Walsh.
Después, dijo el testigo, Hayes y Brandon Piekarsky volvieron al lugar del crimen mientras que Derrick Donchak entraba a su casa a ponerse hielo en la mano.
Además testificó que más tarde esa noche Moyer paró en su casa para decirle que no se preocupara y que se asegurara de hablar con los demás muchachos para que sus historias concordaran.
Los abogados defensores atacaron la credibilidad de Walsh exponiendo el acuerdo que éste tiene con autoridades federales para cooperar en cambio de una reducción en su condena.
En abril de 2009, Walsh se declaró culpable de violar los derechos civiles de Ramírez Zavala y entró en un acuerdo con el Departamento de Justicia para proporcionar información sobre lo ocurrido la noche del homicidio.
Este joven actualmente se encuentra libre bajo fianza a la espera de culminar su cooperación en los juicios originados del homicidio de Ramírez Zavala, un inmigrante indocumentado originario de Guanajuato, México.
En su argumento de apertura, la fiscal Myesha Braden dijo que la cercanía entre los jóvenes que mataron al inmigrante y los acusados propiciaron que los ex policías violaran la ley.
La madre de Brandon Piekarsky, Tammy, era la novia de Hayes y actualmente estos dos se encuentran comprometidos.
El abogado Joseph P. Nahas, que representa a Nestor, tachó de tonterías las acusaciones del gobierno y dijo que lo que los acusadores calificaban de corrupción y colusión no era más que consideración y cuidado comunitario.
El juicio continuará este viernes a partir de las 9 a.m. en la Corte Federal Max Rosenn de esta ciudad.
Wilkes-Barre, Pa.—After two hours of testimony, Colin Walsh walked out of the courtroom Thursday afternoon and brought to an end day four in the trial of the three former Shenandoah policemen.
Matthew R. Nestor, William Moyer and Jason Hayes, who were respectively chief, lieutenant and officer at the Shenandoah Police Department, face federal charges for allegedly obstructing the investigation of the July 12, 2008, beating of Ramirez Zavala. Moyer has also been charged with witness and evidence tampering, and with lying to the FBI.
Walsh, 19, was barely the first witness to take the stand after a long process of jury selection and almost three hours of opening statements.
The teenager pleaded guilty to a hate crime and entered into a plea agreement with federal prosecutors in March 2009 as an accomplice in the beating of Luis Eduardo Ramírez Zavala.
And defense attorneys targeted precisely this agreement in an attempt to undermine the witness’ credibility.
“You want to make sure the government files that motion to bring down your sentence, right?” asked attorney Frank W. Nocito, who represents Jason Hayes.
In her opening statement, federal prosecutor Myesha K. Braden said this case was about the links between the defendants and those implicated in the beating.
“Relationships are at the heart of this case,” she said. “Relationships are the reason why the defendants covered up the crime.”
Nestor’s attorney, Joseph P. Nahas Jr., downplayed Braden’s statement and said the government was misrepresenting the relationships the defendants had with the people of Shenandoah.
“Evidence will show all is being said about Matthew Nestor is nonsense,” Nahas Jr. said. “What they see as corruption and collusion, I see it as community, care and consideration.”
In a longwinded opening, Moyer’s attorney, Enid W. Harris, said her client and the other defendants were not capable of doing what the government was charging him with because they lacked the formation to tackle a hate crime.
“This is a case of small town cops who faced something they were not prepared for and they did it the best they could,” she said.
Hayes’ attorney, Philip Gelso, argued that his client’s involvement in the case was limited.
“Everybody knew he was dating Tammy (Piekarsky’s mother) and that it was better for him to stay out of the investigation,” he said. “They all knew it’d create conflict.”
Later, Braden had Walsh recounting what the group of kids did the night of the beating. Then she placed both Moyer and Hayes in the scene through the young man’s testimony.
“A cop car arrived (at Derrick Donchak’s house) with Lt. Hayes and Officer Moyer,” Walsh said.
He then said Hayes left with Brandon Piekarsky while Derrick Donchak went inside his house to put ice on his hand.
“I heard that Officer Moyer was on the case,” he said. “Later he came to my house and told me I didn’t have to give a statement until my dad came back from vacation and asked me if I had already talked to the other guys, ‘you know what I mean?’”
Proceedings will resume at 9:15 a.m. Friday at the Max Rosenn U.S. Courthouse.
Crystal Dillman entró a la sala donde se llevaban a cabo las entrevistas a los posibles jurados la tarde del martes en el tercer día del juicio contra de tres ex policías de Shenandoah acusados de obstruir la justicia en la investigación de la golpiza que mató a un inmigrante indocumentado.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes eran jefe, teniente y oficial, respectivamente, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
Dillman, viuda de Ramírez Zavala, observó callada desde la primera fila de la Sala 3 mientras la última serie de posibles jurados respondía preguntas de fiscales, defensores y del Juez Richard A. Caputo.
Después, cuando salió del Juzgado Federal Max Rosenn, trató de evitar a los reporteros que esperaban a afuera y dijo no tener comentarios.
Durante los procedimientos del martes, defensores y fiscales redujeron la lista de posibles jurados a 35 de los cuales se escogeran los 12 jurados y dos alternos que escucharán el juicio.
A partir de las 9 a.m. de este miércoles los abogados de ambas partes utilizarán sus descalificaciones inexpugnables para eliminar a posibles jurados hasta que se tenga a los 14 miembros del jurado. Los abogados no tienen que dar razón alguna para justificar su decisión de elimar a una persona de la lista de posibles jurados.
Terminado esto, ambas partes darán sus argumentos inciales.
De ser encontrados culpables, cada uno de los acusados podría purgar penas de hasta 20 años en prisión por obstrucción de justicia y hasta cinco años más por el cargo de conspiración. Moyer además podría pasar cinco años más en prisión por hacer declaraciones falsas al FBI.
Este es el segundo juicio federal que se origina de la golpiza mortal que recibió el inmigrante indocumentado Luis Eduardo Ramírez Zavala en Shenandoaha el 12 de julio de 2008.
En octubre pasado, un jurado federal en Scranton encontró culpables a Brandon J. Piekarsky y Derrick M. Donchak de cometer un crimen de odio por violar el componente criminal de la Ley Federal de Vivienda, que hace un crimen el usar la raza, el origen o la cultura de una persona como base para interferir, con violencia o amenazas de violencia, los derechos de alguien a vivir donde lo elija. Además, el jurado determinó que Donchak cospiró y, de hecho, obstruyó la justicia.
Crystal Dillman walked into the courtroom where the questioning of prospective jurors continued Tuesday afternoon on the third day of the federal trial against three former Shenandoah policemen charged with conspiring to obstruct justice in the investigation into the fatal beating of an undocumented immigrant.
Matthew R. Nestor, William Moyer and Jason Hayes, who were chief, lieutenant and officer, respectively, face federal charges for allegedly obstructing the investigation of the July 12, 2008, beating of Luis Eduardo Ramirez Zavala. Moyer has also been charged with witness and evidence tampering, and with lying to the FBI.
Dillman, Ramírez Zavala’s widow, observed quietly from the front row of Courtroom 3 as the last series of prospective jurors answered questions from prosecutors, defenders and Judge Richard A. Caputo.
Later, as she left the Max Rosenn U.S. Courthouse, she tried to avoid reporters waiting outside the building and said she had no comments.
During Tuesday’s proceedings, defenders and prosecutors narrowed down to 35 prospective jurors from which 12 jurors and two alternate will be chosen to sit during the trial.
Starting at 9 a.m. Wednesday, attorneys from both sides will now use their peremptory challenges to exclude prospective jurors until 14 of them remain. Counsels don’t have to give any reason as to why they want to eliminate a specific person from the pool.
After that, both sides will give their opening statements.
If convicted, the defendants face 20 years in prison on each of the obstruction charges and an additional five years in prison for conspiring to obstruct justice. Moyer faces an additional five years in prison for making false statements to the FBI.
This is the second federal trial stemming out of the fatal beating of undocumented immigrant Luis Eduardo Ramírez Zavala that took place in Shenandoah on July 12, 2008.
Last October, a federal jury in Scranton convicted Brandon J. Piekarsky and Derrick M. Donchak of a hate crime for violating the criminal component of the federal Fair Housing Act, which makes it a crime to use a person’s race, national origin or ethnicity as a basis to interfere, with violence or threats of violence, with a person’s right to live where he chooses to live. In addition, the jury found that Donchak conspired to, and did in fact, obstruct justice.
Anticipando el pronóstico de tormenta de nieve, el Juez Richard A. Caputo instruyó a ambas partes a llamar a las 7 a.m. del miércoles para saber el estatus del tercer día procedimientos en el juicio federal de los tres ex policías de Shenandoah acusados de conspirar para obstruir la justicia en la investigación de la golpiza que mató a un inmigrante indocumentado.
El Servicio Nacional de Clima (NWS por sus siglas en inglés) emitió un advertencia por el clima invernal que azotará la región del Noreste de Pensilvania, y además pronosticó la acumulación de hasta cuatro pulgadas de nieve y temperaturas rondando los 20º F. La tormenta durará hasta la tarde del miércoles cuando las ráfagas de viento alcancen velocidades de hasta 30 millas por hora.
La selección del jurado continuará a las 9 a.m. del miércoles a reserva de que el clima lo permita, dijo el juez Caputo.
Durante los procedimientos de este martes se entrevistó por lo menos a 30 jurados; se dejó ir a 12 de ellos por razones varias.
Fuentes en el juzgado dijeron que temprano este día se añadieron 20 personas más a la lista de posibles jurados, pero que éstos no se les juramentó.
Aún no está claro cuántos posibles jurados estarán en el grupo final del cual se seleccionarán los 12 jurados y dos jurados alternos que escucharán el juicio.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes eran jefe, teniente y oficial, respectivamente, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
Moyer también enfrenta cargos de manipulación de testigos y evidencia, y uno más por mentir al FBI.
De ser encontrados culpables, cada uno de los acusados podría purgar penas de hasta 20 años en prisión por obstrucción de justicia y hasta cinco años más por el cargo de conspiración. Moyer además podría pasar cinco años más en prisión por hacer declaraciones falsas al FBI.
Anticipating the predicted snowstorm, Judge Richard A. Caputo instructed both parties to call in at 7 a.m. Wednesday to find out the status of the third day of proceedings in the federal trial of the three former Shenandoah police officers charged with conspiring to obstruct justice during the investigation into the fatal beating of an undocumented immigrant.
The National Weather Service issued a winter weather advisory for Northeast Pennsylvania and prognosticates up to four inches of snow with temperatures in the lower 20′s. The storm will last until Wednesday afternoon when, according to the NWS, there will be gusts of 30 miles per hour.
Jury selection will continue at 9 a.m. Wednesday pending any other indication, said Judge Caputo.
In Tuesday’s proceedings at least 30 prospective jurors were interviewed, and 12 of them were dismissed for various reasons.
Court sources said that earlier in the day 20 more people were added to the pool of prospective jurors but were not sworn in.
It is still uncertain how many prospective jurors will make the last pool to finally select the 12 jurors and two alternates who will sit during the trial.
Matthew R. Nestor, William Moyer and Jason Hayes, who were chief, lieutenant and officer, respectively, face federal charges for allegedly obstructing the investigation of the July 12, 2008, beating of Luis Eduardo Ramirez Zavala. Moyer has also been charged with witness and evidence tampering, and with lying to the FBI.
If convicted, the defendants face 20 years in prison on each of the obstruction charges and an additional five years in prison for conspiring to obstruct justice. Moyer faces an additional five years in prison for making false statements to the FBI.
I tend to forget things. I apologize for that. For almost three years I have been covering the case of Luis Ramírez, an undocumented immigrant beaten to death by four young white men in July 2008 in Shenandoah, Pa. These kids were convicted back in October and their sentencing will take place on Jan. 24.
When I start writing a post about this case, I forget that many people don’t know the names, places and circumstances of what happened in that small Pennsylvanian town on July 12, 2008.
Currently, the prosecution, defenders and the judge are selecting a jury that will sit through the trial and weigh the evidence.
Now I would like to write a sort of introduction for those who don’t really know or have missed some of the details.
What is happening
Last October, a federal jury in Scranton, Pa., convicted Brandon Piekarsky and Derrick Donchak of a hate crime arising out of the fatal beating of Luis Edurado Ramirez Zavala.
The jury found the defendants guilty of violating the criminal component of the federal Fair Housing Act, which makes it a crime to use a person’s race, national origin or ethnicity as a basis to interfere, with violence or threats of violence, with a person’s right to live where he chooses to live. In addition, the jury found that Donchak conspired to, and did in fact, obstruct justice.
Because the jury found that death resulted from their acts, Donchak and Piekarsky face sentences of up to life in prison on the hate crime charge. In addition, Donchak faces up to 20 years in prison on the obstruction charge and five years on the conspiracy charge. Senior District Judge A. Richard Caputo will sentence them on Jan. 24.
Former Shenandoah Police Chief Matthew Nestor, Lt. William Moyer and Police Officer Jason Hayes are charged with conspiring to obstruct justice during the investigation into the fatal beating of Ramirez Zavala. Moyer has also been charged with witness and evidence tampering, and with lying to the FBI.
If convicted, the defendants face 20 years in prison on each of the obstruction charges and an additional five years in prison for conspiring to obstruct justice. Moyer faces an additional five years in prison for making false statements to the FBI.
The lawyers
U.S. Department of Justice Civil Rights Trial Attorney Shan Patel and Myesha K. Braden, also a trial attorney with the Department of Justice, for the government.
James J. West, Harrisburg, and Joseph P. Nahas Jr., Frackville, for Nestor.
Frank W. Nocito and Philip Gelso, both of Kingston, for Hayes.
Enid W. Harris, Kingston, for Moyer.
Follow the updates straight from the Max Rosenn US Courthouse in Wilkes-Barre, Pa. My handle is @NewsGus. Join me in this coverage and tell me what you think.
William Moyer saliendo de la Corte Federal en Wilkes-Barre, Pa.
Al menos nueve de 22 posibles jurados fueron descartados hoy en el primer día del juicio en contra de tres ex policías de Shenandoah acusados de obstruir la justicia en la investigación de la golpiza que mató a un inmigrante indocumentado en aquel pueblo de Pensilvania.
Matthew R. Nestor, William Moyer y Jason Hayes, quienes eran jefe, teniente y oficial, respectivamente, enfrentan cargos federales por presuntamente conspirar y obstruir la investigación de la golpiza mortal propinada a Luis Eduardo Ramírez Zavala la noche del 12 de Julio del 2008.
Moyer también enfrenta cargos de manipulación de testigos y evidencia, y uno más por mentir al FBI.
De ser encontrados culpables, cada uno de los acusados podría purgar penas de hasta 20 años en prisión por obstrucción de justicia y hasta cinco años más por el cargo de conspiración. Moyer además podría pasar cinco años más en prisión por hacer declaraciones falsas al FBI.
Originalmente había 75 personas en la lista de posibles miembros del jurado: 39 hombres y 36 mujeres. Sólo tres de ellos, dos mujeres y un hombre, son afroamericanos sin que alguna otra persona parezca ser de alguna minoría racial.
Se están utilizando sólo dos salas de la Corte de Estados Unidos Max Rosenn en Wilkes-Barre: una para mantener aislados a los posibles miembros del jurado y la otra en la que los defensores, los fiscales y el juez conducen entrevistas individuales en el proceso conocido como voir dire, permitiendo que los reporteros presencien los interrogatorios.
Nestor, Moyer y Hayes, sentados junto a sus abogados, se notaban calmados e incluso bromeaban y reían por momentos.
Durante los interrogatorios, tanto fiscales como defensores dijeron que James P. Goodman y Benjamin Lawson testificarán durante el juicio.
Goodman es el procurador de distrito del Condado Schuykill que tuvo a su cargo el juicio fallido en contra de Derrick M. Donchak and Brandon J. Piekarski en 2008.
Benjamin Lawson ha sido un testigo clave durante el proceso entero. El fue uno de los jóvenes que presenció el ataque que condujo a la muerte del inmigrante, y su versión ha vertido luz hacia lo que ocurrió aquella noche.
Los abogados defensores también dijeron que William Moyer ahora se encuentra comprometido con Tammy Piekarski, madre de Brandon J. Piekarski.
A este último y a Donchak se les declaró culpables de cometer un crimen de odio en octubre pasado y se les dictará sentencia el 24 de enero entrante en esta misma Corte Federal.
La selección del jurado continuará este martes a partir de las 9 a.m.
William Moyer leaving the US Courthouse in Wilkes-Barre, Pa.
At least nine out of 22 prospective jurors were dismissed today in the first day of proceedings in the trial of three former Shenandoah police officers charged with obstructing justice in the investigation of the fatal beating of Luis Eduardo Ramirez Zavala.
Originally, there were 75 people in the pool of possible members of the jury: 39 men and 36 women. Only three, two women and a man, are black without any other person seeming to be a minority.
Matthew R. Nestor, William Moyer and Jason Hayes, who were chief, lieutenant and officer, respectively, face federal charges for allegedly obstructing the investigation of the July 12, 2008, beating of Luis Eduardo Ramirez Zavala.
Moyer has also been charged with witness and evidence tampering, and with lying to the FBI.
Only two rooms at the Max Rosenn US Courthouse in Wilkes-Barre are being used: one to keep the prospective jurors isolated and the other where defenders, prosecutors and the judge conduct the individual questioning known as voir dire, allowing journalists to witness the process.
Nestor, Moyer and Hayes sat next to their attorneys seemingly calm and even joking and laughing at points.
During the questioning, both prosecutors and defenders said that James P. Goodman and Benjamin Lawson will be witnesses in this trial.
Goodman is the Schuykill County District attorney and he was in charge of the failed prosecution of Derrick M. Donchak and Brandon J. Piekarski in 2008.
Benjamin Lawson has been a key witness during the entire process. He was one of the teenagers involved in the beating even though he did not assault the victim, and his testimony has shed light into what happened that night.
Defense attorneys also said that William Moyer is now engaged with Tammy Piekarski, mother of Brandon Piekarski.
Him and Donchak were convicted back in October and their sentencing will take place on Jan. 24 at this same US Courthouse.
Jury selection will continue tomorrow starting at 9 a.m.
Can you take photos, help report, sift through documents and records, or contribute to reporting in some other way? If so, get in touch with the authors.